📖 De la Inexperiencia a la Confianza: Mi Viaje en el Mundo de los Productos

Un Viaje de Aprendizaje y Descubrimiento

Este camino de aprendizaje ha sido un constante descubrimiento. Al principio, había cosas que no entendía tan bien, pero a medida que avanzo, voy comprendiendo cada vez más y siento que todo está tomando forma. Estoy inmersa en lo que llaman "saga", una academia online que me está abriendo los ojos sobre muchos aspectos del negocio. Y, mientras voy aprendiendo, algo que al principio no veía tan importante, ahora me ha quedado claro: la importancia de probar los productos antes de recomendarlos.

La Importancia de Probar los Productos

Al principio, pensaba que podía lanzarme a vender sin más, pero ¡ups! Me equivoqué. No basta solo con hablar de los productos; para dar una recomendación auténtica y confiable, ¡hay que vivir la experiencia!

El Miedo de Quedarme con Productos que No Me Gustaran

Mi mayor miedo era gastarme el dinero y quedarme con un montón de productos que no me convencieran. Pero ahora entiendo que, aunque parezca más sencillo, lo mejor es probarlos antes para ver si realmente me gustan.

Las Sugerencias de las Patrocinadoras

Cuando pides información sobre el modelo de negocio, las patrocinadoras sugieren que compres un set de inicio. Esto te da la oportunidad de probar varios productos a un buen precio, y si empiezas a venderlos, las ganancias pueden ser bastante buenas porque el precio es mucho inferior al de venta por catálogo.

Ahora que lo sé, me parece una estrategia muy lógica, pero en su momento decidí no hacerlo. ¿Por qué? Pues porque pensé: “¿Y si no me gustan los productos o no los vendo bien? ¡Me voy a quedar con un montón de cosas que no voy a usar!”

Opté por un Camino Más Seguro

Así que opté por un camino más seguro. Compré una gama de productos que sabía que iba a usar. Elegí el kit Reviving para el cabello (champú, mascarilla y sérum) para fortalecerlo y prevenir la caída. También me compré un lápiz de ojos y una crema para el contorno de ojos Age Reversist.

Ahora que he probado algunos, estoy mucho más tranquila. El lápiz de ojos, por ejemplo, me ha encantado. Me aguanta todo el día sin parecer un mapache, y el champú deja mi cabello muy suave, aunque aún no puedo decir si me está ayudando a fortalecerlo, ya que solo llevo dos usos. ¿Y la crema? Pues ni idea, porque cuando se la mostré a mi marido, me dijo que no tenía, ¡y se la ha “apropiado”! 😏 Vaya hijo, qué casualidad... Lo único que me ha dicho es que tiene buena pinta. En cuanto acabe lo poco que me queda de la que tengo, la probaré.

Un Encuentro Divertido con mis Amigas

Ayer fui a tomar café con unas amigas y, como era de esperar, les enseñé el catálogo de productos. Había tantos que llamaban la atención que no parábamos de comentar cada uno. Estábamos de lo más entretenidas, descubriendo opciones y pensando en cuáles nos gustaría probar.

Pero, claro, me di cuenta de algo importante: había un labial que me encantaba, pero como no lo tenía en ese momento, no podía comprobar si el color realmente me quedaba bien o si la textura era la que esperaba. Me sentí como cuando vas a una tienda y pruebas un producto a ciegas… ¡no es lo mismo que tenerlo en la mano!

Poner en Práctica lo Aprendido

Eso me hizo pensar en lo que siempre recomiendan las patrocinadoras: tener productos para mostrar y probar. Así que decidí poner en práctica lo que había aprendido.

Me he comprado algunos labiales con diferentes texturas y colores, una cremita de manos y otras cositas más. En cuanto me lleguen, los llevaré en mi bolso, listos para ser probados cuando surja la ocasión.

Esto no solo me da más confianza para hablar de los productos, sino que también me ayuda a tener una experiencia real con ellos.

¿Para Quiénes Son o No Son Adecuados Estos Productos?

No todos los productos son adecuados para todas las personas. Por eso, antes de recomendarlos, siempre reviso sus ingredientes y efectos. Algunas personas pueden tener restricciones, como las mujeres embarazadas, quienes deben evitar ciertos componentes, o quienes tienen alergias. También hay quienes prefieren opciones veganas y libres de crueldad animal.

Tener esta información clara hace que las recomendaciones sean más confiables y personalizadas. Todo lo que voy aprendiendo lo escribo en mi blog, para que la información sea transparente y ayude a quienes buscan elegir productos adecuados para ellos.

Al final, no se trata solo de vender por vender, sino de compartir experiencias reales. Y, para mí, eso es lo que realmente marca la diferencia cuando se trata de recomendar productos.


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